Castellà / Español

(traductor: Josep Lambies)

Teoría del caos

En la superficie
de mi piel de humana
hay restos
de saliva, besos, caricias, mordiscos,
esperma,
chupetones,
cortes, heridas, golpes, llagas,
sudor, cicatrices,
rasguños, sangre, costras, morados, lesiones,
arañazos,
bofetadas
varices, ampollas y quemadas.

No me hacen falta ni perforaciones ni tatuajes,

mi cuerpo
es un mapa.

Hay que hacer un agujero

Cojo una pala y un rastrillo
y empiezo a cavar hacia abajo,
rompiendo primero las baldosas,
desmenuzando después el cemento
y la tierra que lo sostiene y todas
las piedras que encuentro las guardo
en los bolsillos por si
de repente vivo un desprendimiento
y hace falta hacer un muro y esperar
que la cosa se calme.

No quiero pensar
a dónde llegaré ni cuánto tardaré
ni si al final encontraré
a alguien cavando en sentido contrario.

Quién sabe si chocaré,
sin tener tiempo para prevenir la colisión,
contra la cabeza de alguien
llena de barro y escombros.

La verdad, pánico de chocar
contra mí,
de ser yo la pregunta y la respuesta.

Efectos

No es en la noche sino en al atardecer,
en la hora azul, cuando diez mil pájaros
en la hilera de un cable eléctrico
se ponen de acuerdo y aguantan el aliento,
aprietan las alas y se les dispara
el latido, la sangre de las patas les hierve
y calculan cuántos nudos tiene el viento,
como si fuera la primera vez, como si fera
la última, y se repiten por dentro
estamos
a punto
a punto
a punto
de atravesar el cielo y cruzar el continente.

La fuerza del impulso
reverbera el hilo metálico,
hace bajar
por unos segundos
la intesidad
de las bombillas.

Nadie
entiente el por qué.

No me caigo, me tiro

Tuerzo el cuello, giro los codos,
volteo la cintura, muevo las rodillas,
giro los tobillos,